SONY DSC

En la antesala del Pirineo, la villa suletina de Larrañe se despereza cada mañana entre finos penachos de bruma y humeantes chimeneas. Saluda al nuevo día que hace resplandecer sus fachadas encaladas sobre los verdes campos, y contempla con descaro las altivas montañas y los profundos barrancos que la rodean. 

El viento transporta los susurros embaucadores de las lamiak que habitan al fondo de las gargantas de Holtzarte, a los techos del hayedo se aferran las pertinaces nieblas y desde lo alto nos llega el melodioso canto del  “pájaro del Orhi”

Orhiko txoria, Orhin laket.
(el pájaro del Orhi, está a gusto en el Orhi)
Refrán de Zuberoa